El desempeño no financiero, cada vez más importante para muchos inversores

Los inversores están integrando cada vez más el desempeño ESG (siglas para environmental, social, governance) en sus decisiones de inversión, especialmente aquellos inversores enfocados al largo plazo, como los fondos de pensión. Según Sustainable Investment Alliance, la inversión responsable ha aumentado un 25% en los dos últimos años, llegando a gestionar activos por un valor de 23 billones de dólares. No estamos hablando de preferencias éticas: muchos inversores utilizan el desempeño ESG de la empresa como un indicador de la calidad de su gestión y de su capacidad para adaptarse y ofrecer valor en el medio y largo plazo.

Como resultado,  es cada vez más importante para las empresas abordar estratégicamente estas cuestiones e informar sobre sus políticas, sistemas de gestión e impactos.

Tras la publicación del informe de desempeño no financiero, las grandes empresas somos invitadas a contestar los cuestionarios ESG que las agencias y ciertos fondos de inversión nos hacen llegar. Alguno de los más conocidos son el DowJones Sustainability Index (DJSI), el FTSE4Good o el proporcionado por Vigeo Eiris. En ellos, tenemos que rendir cuentas en aspectos que van desde el gobierno corporativo a la satisfacción del consumidor, pasando por la gestión de la biodiversidad en la cadena de suministro o las relaciones contractuales con los proveedores. Una vez contestadas las preguntas y aportadas ciertas evidencias, proceso en el que nos encontramos en la actualidad, entre los meses de mayo y julio, obtendremos una foto del posicionamiento de nuestra empresa con respecto a otras compañías del sector.